Los animales retratados en esta serie habitan dos ecosistemas característicos del sur de Tailandia: el marino-costero y el bosque tropical. El clima cálido y húmedo de esta región favorece la reproducción, el crecimiento vegetal y los ciclos vitales rápidos, lo que convierte al país en un entorno ideal para una enorme diversidad de insectos y reptiles. La serie documenta tanto la variedad de especies presentes como las distintas formas en que la luz interactúa con el entorno a lo largo del día, permitiendo explorar estos seres diminutos desde perspectivas visuales cambiantes y sugerentes.